De compras con un mapamundi

¿A quién se le ocurre?
¿A quién se le ocurre comprar un poster con un mapa mundi ilustrado para que los niños empiecen a familiarizarse con los países y continentes?
Después de que su padre les diera la sorpresa de rescatar del desván su globo terráqueo, descubrimos que, tantos años después, aparecía la URSS y faltaban muchos países, así que al pasar por Top Books, me llevé uno de esos posters gigantes con un mapamundi.

Y el mundo no está preparado para ello, está claro.

mapamundi

Lo de darme una bolsa para llevarlo imposible, pero eso, más o menos, me lo esperaba.

Pero el verdadero fallo fue intentar entrar en un hipermercado con mi mapamundi…
Después de meter el resto de compras en una de esas bolsas que se sellan en la entrada, me acerqué a la cajera más cercana para preguntarle qué hacía con el mapamundi.

Con cara de “esto no venía en el manual o curso acelerado que me dieron al empezar este trabajo” me dijo que tenía que hablar con “el de seguridad”.
Me parecía un poco exagerado (sobre todo sabiendo que en ese hipermercado no venden nada parecido y que yo llevaba el ticket que demostraba que lo acababa de comprar en Top Books), pero fui a decírselo.

Este me remitió a su compañero que estaba en la otra punta de la linea de cajas.
Al llegar allí, y arrepintiéndome ya de haberlo comprado, me dijo que me pondría una pegatina.

“No. Lo siento” – dije yo – “Se trata de un regalo y no le voy a poner una pegatina. Y si a ustedes les supone un problema tan grande que entre a comprar una botella de agua y lleve esto en la mano, ya la compraré en otro sitio.”

Por supuesto, le dejé sin argumentos y me dejó pasar como hubiera sido lógico desde un principio. Pero yo había perdido 10 minutos y la falta de sentido común me había estropeado el momento…

Esto me hizo pensar en la cantidad de normas absurdas a las que últimamente tengo que someterme.
Y no creáis que soy de las que van en contra de las normas… lo que estoy es en contra de las normas que no tienen sentido, ni benefician a nada.

¿Tiene sentido que el día de la comunión de su hermano la pequeñina no pueda estar sentada con sus padres? ¿Tiene sentido que si tu hija ha tenido fiebre no se lo puedas explicar a la profe en la puerta del cole? Bueno, mejor todo esto os lo cuento otro día… 😉

1 Comment

  • Cecilia dice:

    jajja, Desahógate Susana, dí que sí!! Si es que hay tanta chorrada de norma por allí que al final nos hacemos mala sangre!! En el cole de mi peque tampoco podemos hablar con el profe en la puerta, sino a través de notitas… Y son la única clase de todo el colegio que tiene que tener un calzado específico guardado allí todo el año para entrar al gimnasio, cuando los demás entran con el calzado de calle….., se ve que nos ha tocado un profe novato que tb se toma a pecho el manual de normas…. En fin….

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