Seguridad en internet: Niños, fotos y los dilemas de una madre

La verdad es que hoy estoy un poco enfadada… y me enfrento a un dilema en el que no sé si actúo bien o no.

Tratándose de mis hijos tened por seguro que creo que tomo las mejores decisiones pero, como cada vez que voy contracorriente, me asaltan las dudas.

En el cole de mis hijos, como en otros tantos, nos hacen firmar a principio de curso lo que llaman «autorización» (y que realmente se trata de una «cesión») para utilizar las fotos que hacen a los niños dentro del recinto escolar.

Seguridad en Internet: Niños y fotos

Esto implica la autorización para hacerles la foto de grupo, la foto de Navidad, fotos en alguna excursión, entrega de diplomas y lo que más me preocupa a mi, fotos diarias que se publican en el blog del colegio.

Desde 2009 escribo varios blogs, ya lo sabéis.

Tomé la decisión, sin saber muy bien por qué, pero de la que me alegro, de que mis hijos no aparecieran en ellos. Creedme que, sobre todo en este blog, me cuesta horrores no sacarlos a veces.

Para mi, como para cualquier madre, son los niños más guapos del mundo y tienen fotos preciosas que me encantaría compartir. Sin embargo, salen en las fotos en contadísimas ocasiones y con todo el cuidado del mundo.

¿Por qué lo hago?

Pues primero porque después de 7 años escribiendo blogs, soy consciente de la difusión «incontrolada» que tienen las fotos que se publican online.

Por otro, porque aún me cuesta sacar fotos mías, y si lo hago desde hace un par de años, es porque era inevitable que marcas y agencias publicaran mis fotos, así que pensé que para publicarlas otros, mejor lo hacía yo. Pero en todo caso se trata de mi, y de mi decisión y soy yo, en primera persona, la que asumo los riesgos.

En el caso de los niños, no quiero someterlos a esos riesgos sin necesidad, y además, creo que yo no puedo decidir algo así por ellos, y ellos aún son muy pequeños para poder decidir, así que mejor evitarlo.

Seguridad en Internet: Niños y fotos

Pero volvamos al colegio, y a las fotos de los niños.

Como os digo, soy una de las poquísimas madres que NO autoriza normalmente la publicación de las fotos de mis hijos… y ello me supone más disgustos de los que creéis.

Además de ver que en ocasiones mis hijos SÍ aparecen sin autorización, me duele como madre imaginar a mis niños apartándose en cada una de las fotos que hacen diariamente (y no entiendo qué necesidad hay de hacerlas) en el cole. Me duele. Me duele horrores, decirle a una niña ahora de 8, y en su día de 7, 6 ó 5 años, que sus amigas salen en las fotos, pero ella no. Porque su madre no quiere.

Imaginad cómo me sentí el año pasado cuando me dijeron que mi hijo no saldría en la foto de grupo de fin de curso, con todos sus compañeros porque yo había firmado «No»… otros años me han consultado, porque entienden que se trata de una foto especial y que un niño (que no olvidemos es lo más importante en todo esto) se podía sentir mal si lo apartaban.

El motivo de estas fotos, no nos engañemos, es mostrar al resto del mundo lo que se hace en el cole, lo genial que es (que lo es) y captar nuevos alumnos, imagino. Pero eso ¿a qué precio? ¿al de compartir información no necesaria? ¿o al de que los niños no autorizados se tengan que apartar de cada foto?

Año tras año, he ido solventando el problema. He sido flexible, he visto cómo aparecían en algunas fotos, vídeos de YouTube y lo he pasado por alto… porque de poco iba a servir.

El año pasado propuse que se hiciera una autorización distinta para las fotos diarias que se publican en el blog y las que se hacen por Navidad, o la foto de grupo. Este año he tenido que firmar un «todo» o «nada» y vuelvo a sentirme fatal, tome la decisión que tome.

Soluciones hay muchas. La más fácil es que esas fotos se muestren de forma privada, aunque sea en un blog con contraseña, y no sacarlas en redes sociales. Ello no impide que esas fotos lleguen a algún lugar que no deben, pero aminora el riesgo.

Intentar sacar a los niños parcialmente en las fotos, evitar que aparezcan en ella datos que pueden revelar información a terceros (no hacer fotos de un niño sujetando un diploma con el nombre y apellido del menor, por ejemplo) y otro tipo de prácticas que impidan peligros que son fácilmente evitables.

No somos conscientes de los peligros.

La foto de un niño puede ser objeto de muchas «maldades» pero además, en el caso de los colegios, las fotos van unidas a una localización exacta. No sabéis lo peligroso que es eso. Y no pasa nada, porque no pasa… pero a mi, me da terror.

Las fotos que se hacen con un móvil, llevan «unido» un archivo de información, que identifica qué dispositivo hizo la foto, la localización, y muchas otras cosas. La información que se da en esas fotos, sin darse cuenta, sobre el colegio, las aulas, los niños, es inmensa y, lo que es peor, incontrolable.

No solo hay técnicas peligrosas como el morphing (que consiste en copia una fotografía encontrada en internet, y realizar un montaje con otra fotografía pornográfica), sino que hay muchos otros riesgos y huellas digitales que en breve no vamos a poder controlar…

Seguridad en Internet: Niños y fotos

Muchas empresas y buscadores están invirtiendo en tema de reconocimiento facial en fotografías, por lo que en breve, será fácil buscar con una foto y obtener otras fotos de la misma persona. Os imagináis cómo sería que se pueda cruzar información de la cara de tu hijo, con la dirección del colegio, de casa, con la localización del gps, etc,…?

Este año me ha costado más que nunca decidir. No sabía si rendirme y aceptarlo, o decir que no una vez más y hacer que mis hijos vuelvan a verse apartados…

Solo espero no tener que volver a leer este post dentro de unos años, decir «ya os lo dije».

Fotos: Niños mochila, niños pizarra, selfie niños

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